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6 lecciones aprendidas de un tobillo roto

6 lecciones aprendidas de un tobillo roto

Acababa de aterrizar de pie desde 13 pies de altura, pero mi equilibrio estaba parado y un pie estaba torcido entre las almohadillas de búlder. Chalk seguía cayendo mientras el dolor recorría mi cuerpo.

Después de la sala de emergencias, los rayos X y el orto, donde me dijeron que no me tocara el tobillo durante seis semanas, me di cuenta de que mi día típico como escalador profesional iba a cambiar.

No hace falta decir que estaba bastante desanimado por mi nueva situación, pero cuando me ajusté a mi realidad y cedí al momento de la curación, aprendí algunas cosas.

Practicando la paciencia

Cada uno de nosotros puede ponerse de pie para practicar la paciencia todos los días. Desde atascos de tráfico hasta derrames de leche, es necesario para todo tipo de situaciones y escenarios. Una vez que está lesionado, se ve obligado a ser paciente, porque ninguna cantidad de ansiedad, impaciencia y deseo de que las cosas se aceleren le ayudarán.

Ralentizando

Solía ​​conducir una enorme autocaravana diésel. A ella le gustaba llegar lejos, pero no le gustaba que la apuraran. Navegar a 55 mph en la autopista realmente me enseñó algo sobre tomarme el tiempo y disfrutar; Adopté la práctica de ir lento en mi vida diaria, y siento que en su mayor parte he sido constante y me he beneficiado de eso.

Sin embargo, con frecuencia me encuentro corriendo por la puerta, corriendo por la tienda y masticando mi comida demasiado rápido. Como mi movimiento físico se vio obstaculizado con las muletas, volví a aprender que está bien moverse despacio y tomarse un tiempo.

Aprovechando oportunidades

¿No siempre hay algo que estamos posponiendo, algo que queremos hacer o necesitamos hacer, pero parece que no podemos reunir el tiempo para hacerlo? Tenía semanas de tiempo libre y la disponibilidad para hacer otras cosas además de escalar rocas. Fue una buena oportunidad para comenzar un nuevo pasatiempo, aprender un idioma, escribir cartas a la gente.

Sin reprimirse

Frustración, tristeza, dolor, preocupación y esperanza: todas estas cosas son sentimientos válidos durante este tiempo de lesión y no deben reprimirse. Sabía que mejoraría y no es lo peor, pero es frustrante, doloroso y emocional. No es útil ni saludable reprimir los sentimientos y las emociones, lo que solo genera más estrés y puede prolongar el proceso de curación. Así que grita, llora, queja y desahoga lo que necesites, ¡pero déjalo salir y déjalo ir y recuerda esta lección siempre!

Apreciando las cosas buenas

Muy a menudo los buenos tiempos pasan volando sin reconocimiento ni aprecio. Damos las cosas por sentado cuando los tiempos son buenos y reflexionamos sobre lo bueno que solía ser cuando los tiempos son difíciles. A veces, pequeñas cosas divertidas, cosas insignificantes, pueden distraernos y confundir nuestra experiencia de las cosas buenas, y este es un mal hábito que todos deberíamos dejar.

Nada es una imagen perfecta; siempre habrá fallas, pero las fallas son la realidad y hacen algo único. Los defectos se pueden pasar por alto con el par de ojos adecuado, y lo que te queda es la belleza. Las cosas buenas deben ser apreciadas siempre, en las buenas y en las malas.

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